lunes, 26 de abril de 2021

Cultura inicia los trámites para proteger los búnkeres de Mazagón

Una empresa privada realizará un estudio tridimensional para valorar el estado de las fortificaciones · Están en peligro por la expansión urbanística en la zona

Foto: José A. Mayo

C. Sáez, 7 de junio de 2009
Fuente: Huelva Información

La Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de Huelva ha encargado a una empresa privada de Sevilla un estudio tridimensional de los búnkeres de Mazagón para su posterior valoración, atendiendo a la solicitud realizada por José Antonio Mayo, para que estas fortificaciones sean declaradas Bien de Interés Cultural (BIC). La medida llega después de un año de espera. Así, en enero de 2008 se presentó en los ayuntamientos de Moguer y Palos de la Frontera, así como en la Delegación Provincial de Cultura, una solicitud para declarar BIC los búnkeres de la avenida Conquistadores, ubicados dentro de las parcelas del pro indiviso, ya que corren el peligro de desaparecer por la inminente expansión urbanística prevista para esta zona. En octubre del pasado año se presentó ante la Dirección General de Bienes Culturales del Servicio de Protección del Patrimonio Histórico de Andalucía una solicitud de incoación y tramitación urgente del expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento Histórico, de todos los búnkeres que existen en la localidad costera. La Dirección General dio traslado de la solicitud a la Delegación de Cultura de Huelva para que comenzase los trámites para su valoración e informe pertinente.

Los refugios fueron construidos durante la Segunda Guerra Mundial para proteger la costa onubense por mar y aire en previsión de una posible invasión de los aliados. Según Mayo el desarrollo urbanístico de Mazagón hace peligrar estas construcciones al igual que las situadas en el Picacho y el parque municipal que presentan "un motivo simbólico, un icono de la localidad y un testimonio histórico del pasado". Los búnkeres están ubicados en una zona privilegiada de la costa donde está prevista la construcción de urbanizaciones. Las dos casamatas de la avenida de los Conquistadores pasan casi desapercibidas para los transeúntes al estar camufladas entre pinos y maleza, y se encuentran en una finca situada en segunda línea de playa que ha sido adquirida por una empresa sevillana en la que está prevista la construcción de una promoción de chalés adosados. Mayo teme que el primer trabajo que realicen las excavadoras sea la demolición de las dos edificaciones militares. Similar suerte correrá la ubicada en el Picacho para dejar paso a un campo de golf, un hotel y varias urbanizaciones de viviendas. Mayo ha solicitado al Archivo General Militar de Ávila información técnica y arquitectónica de los búnkeres que está a la espera de recibir. Al parecer, es muy probable que fueran construidos por presos republicanos, ya que junto al faro del Picacho había un campo de prisioneros. Fueron ellos los que hicieron la carretera de Mazagón a Palos, según Hilaria González una de las primeras personas que habitó Mazagón y que fue entrevistada por Jesús Ramírez Copeiro en 1998. El campo era un recinto rodeado de altas alambradas que albergaba un gran número de soldados del ejército republicano, entre los que había médicos y maestros, de distintas provincias y regiones, entre ellas Cataluña. Habitaban en barracones de madera y chozos de pasto, lo usual como vivienda entonces en esta zona. Todos los días salían del campo de concentración para trabajar en la construcción de la carretera de Palos. Hilaria González, natural de Encinasola, ha fallecido ya y tiene una calle con su nombre junto al negocio que fundó y que ahora regenta su familia: 'Casa Hilaria'. Jesús Ramírez Copeiro, investigador histórico y autor de diversos libros, entre los que se encuentra Espías y Neutrales: Huelva en la Segunda Guerra Mundial, entrevistó a Hilaria González en enero de 1998.

En principio lo que hará Cultura con estas fortificaciones será catalogarlas y protegerlas, aunque otra cosa será la restauración, que será competencia de los ayuntamientos de Moguer y Palos de la Frontera. Una vez protegidos, cualquier movimiento de tierras que se haga en los alrededores deberá contar con el permiso de la Junta de Andalucía.

MAZAGÓN EN LA II GUERRA MUNDIAL - LOS U-BOOT EN LA COSTA DE MAZAGÓN

El arma más letal de la Segunda Guerra Mundial se acercaba a la costa de Mazagón para repostar, con el beneplácito del Gobierno de Franco

Fotografía: www.sgm.casposidad.com

CARACTERÍSTICAS DE LOS U-BOOT

Aunque este submarino, o más bien sumergible, no utilizaba tecnología avanzada, fue el mejor submarino construido al comenzar la guerra. Prácticamente su diseño era de la Primera Guerra Mundial con algunas mejoras, pero su versatilidad, confiabilidad y el entrenamiento de sus tripulaciones hicieron que se convirtiera en el arma más letal de los primeros años de la guerra. Sólo en 1942 fueron hundidos 1600 barcos aliados, la mayoría procedentes de Estados Unidos, llevando los suministros que Inglaterra requería. Sin embargo, esta nave no pudo enfrentarse al radar y al sonar, los dos inventos ingleses que fueron decisivos en la campaña marítima contra Alemania.

Timones de profundidad y cocina de un U-Boot del tipo VIIB (U 47). Fotografías del libro Mi camino hacia Scapa, de Flow de G. Prien

La táctica de los submarinos era navegar en superficie mientras fuera posible. Sumergirse al avistar al enemigo y rastrear su curso y velocidad. Durante la noche ponerse a tiro y emerger para atacar desde la superficie. Se podían hacer ataques con torpedos estando sumergidos y también se utilizaba el cañón 88 para hacerles las señales de advertencia a los mercantes para ser requisados y luego para ser hundidos. Mientras estaban sumergidos podían detectar el sonar y los ruidos propios de los barcos mediante detectores acústicos pasivos que les daban orientación y distancia relativa a juicio del operador. Contaban con un dispositivo "computador" que era un aparato electromecánico para apuntar a la presa mediante unos binoculares. El dispositivo transmitía a los torpedos diversos parámetros como la velocidad, dirección y distancia al blanco, antes de ser disparados. El periscopio de ataque tenía un dispositivo similar para apuntar los torpedos bajo el agua.

AVITUALLAMIENTO A SUBMARINOS ALEMANES EN LA COSTA DE MAZAGÓN

Fotografía del libro Espías y neutrales: Huelva en la II Guerra Mundial, de Jesús Ramírez Copeiro del Villar

Desde que Serrano Suñer se hiciera cargo de la cartera de Asuntos Exteriores en Octubre de 1940, las facilidades concedidas a los países del Eje situaron a España si cabe, aún más lejos de la neutralidad. Los alemanes solicitaron que sus destructores pudieran repostar en secreto durante la noche en bahías apartadas de la costa septentrional española, autorizando el gobierno español el 5 de Diciembre que petroleros alemanes se estacionaran para este fin en sus aguas territoriales.

Otra modalidad empleada por los alemanes en el suministro a los U-boot radicaba, en el uso de pequeños barcos o embarcaciones a motor que operaban desde la costa española, bajo bandera española y con tripulación española. Para ello, bien contrataban los servicios de pesqueros o bien compraban pequeñas embarcaciones de hasta 250 Tm que ponían a nombre de españoles, y que modificaban convenientemente con depósitos especiales que podían aumentar sustancialmente su capacidad para almacenar combustible. Solían operar en la zona de Cádiz, Huelva y en Galicia. Cada barco podía transportar entre 60 y 80 toneladas de fuel oil, aunque también suministraban agua, víveres, aceite lubricante, piezas de repuesto y hasta facilitaban el relevo de las tripulaciones.

El encuentro con los submarinos se realizaba en las primeras horas de la noche en lugares prefijados y a horas convenidas, el U-boot con las luces apagadas y los pesqueros con alguna luz apropiada o algún signo de identificación acordado de antemano. La zona costera comprendida entre Mazagón y Matalascañas constituía un paraje despoblado y solitario, un lugar ideal para realizar las operaciones de avituallamiento. El contacto se realizaba a dos o tres millas de la costa. Testigo de excepción fue el poeta onubense Jesús Arcensio Gómez, miembro de Falange, que participó en al menos uno de estos encuentros.

          Los submarinos alemanes de patrulla en el área del Estrecho y en el cercano Atlántico—comenta Jesús Arcensio— solían abastecerse en la costa onubense. A las proximidades de la Barra llegaban de noche los “U-boot” previa cita acordada con el servicio secreto alemán en Huelva. En cierta ocasión acompañé a un pesquero que transportaba víveres (agua potable, carne, fruta, verdura fresca, conservas), combustible y paquetes de correspondencia a un submarino alemán. Mientras se realizaba el avituallamiento me invitaron a un café en el interior del sumergible. El café era una pasta o jalea negra que se cogía con la cuchara y se echaba al agua caliente. Tenía un aroma agradable, parecía café, pero no lo era realmente, aunque sí era mucho mejor que los sucedáneos de café que tomábamos en Huelva. Luego me obsequiaron con un excelente cigarro puro, hecho a base de papel y algo de tabaco, pero con aroma y sabor idéntico al de un cigarro habano, Después de permanecer una media hora en el submarino, éste se sumergió y se alejó con suma rapidez.

El marinero vivía en la zona del Molino de la Vega, era patrón de un pequeño buque de los que salían al atardecer y regresaban al alba llevando tres o cuatro hombres a bordo. En los últimos tiempos había prosperado mucho y entre los pescadores onubenses se atribuía al hecho de haberse dedicado al asunto del aprovisionamiento a los submarinos alemanes, transportando combustible en grandes bidones de 200 litros. Para muchos fue un negocio lucrativo.

 Cuando los pesqueros en alta mar observaban la aparición de aviones británicos, solían echar una columna de humo negro en señal de aviso a los U-boot cercanos indicando la presencia de aparatos enemigos.

 Fuentes consultadas: www.exordio.com

 Espías y neutrales: Huelva en la II Guerra Mundial, de Jesús Ramírez Copeiro del Villa 

José Antonio Mayo Abargues