sábado, 8 de mayo de 2021

El poblado forestal de Mazagón


El poblado forestal de Mazagón fue construido en los años de la posguerra para albergar a los trabajadores del antiguo Patrimonio Forestal del Estado, que se dedicaron a reforestar el bosque. Las primeras viviendas fueron chozas de juncos, pero en la primera mitad de los años 40 se construyeron las casas que existen en la actualidad, y que pasaron más tarde a formar parte del Instituto Andaluz de Reforma Agraria (IARA). Por aquella época se construyeron también los poblados de Los Bodegones, El Abalario (ya desaparecidos), Los Cabezudos y La Mediana, que se encuentran totalmente en ruinas.

Los vecinos del poblado de Mazagón vivieron en condiciones precarias durante muchos años, alumbrándose con carburos, ya que la luz eléctrica no llegó hasta el año 1971, y acarreando el agua de un pozo distante de sus viviendas; aunque contaban con una escuela, un economato y una cantina. El de Mazagón es el único poblado que se conserva en buen estado y está habitado durante todo el año por algunas familias.

El primer fin de semana de mayo Mazagón celebra su romería en honor de la patrona de la localidad, la Virgen del Carmen, que es trasladada en peregrinación hasta la ermita del poblado, donde las reuniones de familias y amigos disfrutan de una fiesta organizada por la Hdad. de Romeros del Carmen.

En el año 2010 los antiguos habitantes del poblado constituyeron la Asociación Poblado Forestal de Mazagón (ASPOFOMA), cuyo objetivo es la restauración, conservación y defensa del poblado y su entorno, y su promoción como espacio público de interés social, cultural, educativo y medioambiental.

Escondido entre los pinos, y apenas visible desde la carretera que une Mazagón con Matalascañas, el poblado forestal de Mazagón, una de las señas de identidad de esta población, se resiste a desaparecer.

José Antonio Mayo Abargues